La verdad detrás de esta nueva medida
Ya es sabido que la compra de viviendas nuevas está estancada hace un buen rato. El gobierno ha intentado de todo: el FOGAES, incentivos tributarios para la construcción, y un montón de cosas más. Ahora salieron con algo nuevo: un subsidio directo al dividendo del crédito hipotecario.
Me han preguntado harto sobre esto, y la verdad es que la mayoría de la gente desconfía o no cacha bien cómo funciona. Y los entiendo, porque cada vez que sale una política pública nueva uno piensa «¿y cuál es la letra chica?». Así que me senté a estudiar la ley completa y acá te la explico como la entendí yo, sin rodeos.
¿Qué es lo que aprobaron exactamente?
La Ley 21.748, publicada el 29 de mayo de 2025, creó dos beneficios que van juntos:
El subsidio a la tasa: El Estado te descuenta 0,6% de la tasa de interés de tu crédito hipotecario. Suena a poco, pero en un crédito a 20 o 25 años la diferencia en plata es harta. Si el banco te ofrece un 4,5%, con el subsidio pagarías 3,9%. A lo largo de los años eso son millones de pesos.
La garantía FOGAES: Básicamente el Estado sale como tu aval ante el banco por hasta el 60% del valor de la propiedad. ¿Qué significa eso en la práctica? Que el banco te ve como un cliente menos riesgoso, que te pueden aprobar más fácil el crédito, y que probablemente te ofrezcan mejores condiciones. En simple, el Estado le dice al banco «tranquilo, yo respaldo».
Ya pero, ¿cuánta plata me ahorro realmente?
Te lo pongo con números concretos porque ahí es donde se ven las cosas como son. Ojo que estos son cálculos referenciales, la UF y las tasas reales van a variar, pero sirven para hacerse una idea:
En un crédito de $80 millones a 20 años, el ahorro mensual anda por los $30.000. «Pucha, $30 lucas nomás» podrías decir, pero multiplicado por 20 años son $7.200.000 que no salen de tu bolsillo.
En un crédito de $120 millones a 25 años, el ahorro mensual sube a unos $45.000. En 25 años estamos hablando de $13.500.000.
¿Es la gran solución? No. ¿Es plata real? Sí, es plata real que te queda a ti.
| Valor vivienda | Monto crédito | Dividendo SIN subsidio | Dividendo CON subsidio | Ahorro mensual | Ahorro total 25 años |
|---|---|---|---|---|---|
| 2.000 UF $78.400.000 |
1.600 UF $62.720.000 |
8,89 UF $348.488 |
8,36 UF $327.712 |
0,53 UF $20.776 |
158 UF $6.196.000 |
| 2.500 UF $98.000.000 |
2.000 UF $78.000.000 |
11,11 UF $435.512 |
10,45 UF $409.640 |
0,66 UF $25.872 |
198 UF $7.782.000 |
| 3.000 UF $117.600.000 |
2.400 UF $94.080.000 |
13,33 UF $522.536 |
12,54 UF $491.568 |
0,79 UF $30.968 |
238 UF $9.347.000 |
| 3.500 UF $137.200.000 |
2.800 UF $109.760.000 |
15,56 UF $609.952 |
14,63 UF $573.496 |
0,92 UF $36.064 |
277 UF $10.880.000 |
| 4.000 UF $156.800.000 |
3.200 UF $125.920.000 |
17,78 UF $696.976 |
16,73 UF $655.816 |
1,05 UF $41.160 |
317 UF $12.436.000 |
(Valores en UF y en pesos aproximados)
Si lo ponemos en UF para ser más preciso (suponiendo que financias el 80% y comparamos tasa de 4,5% vs 3,9%):
- Una propiedad de 2.000 UF: te ahorrai como 0,53 UF al mes. En 25 años son 158 UF, o sea unos $6,2 millones.
- Una de 3.000 UF: el ahorro mensual sube a 0,79 UF. En 25 años son como 238 UF ($9,3 millones aprox.).
- Una de 4.000 UF (el tope): ahorrái 1,05 UF al mes. En 25 años son 317 UF ($12,4 millones aprox.).
No te va a cambiar la vida de un día para otro, pero en el largo plazo la diferencia se siente. Y si a eso le sumái que podís refinanciar más adelante cuando las tasas sigan bajando, el combo puede ser interesante.
¿Quién puede postular? (Acá viene la sorpresa)
Cuando me puse a leer los requisitos pensé que iba a ser como siempre: un montón de trabas burocráticas que dejan afuera a la mitad de la gente. Pero esta vez la verdad me sorprendió, es bastante abierto.
El tema tiene dos caminos:
Camino 1: Los 44.000 cupos generales
Esta es la modalidad amplia. Prácticamente cualquier chileno puede postular. Lo que se necesita:
- Ser persona natural (no empresa)
- Comprar una vivienda nueva (primera venta)
- Que no supere las 4.000 UF (como $160 millones aprox)
- No haber firmado promesa antes del 31 de diciembre de 2024
Y acá viene lo que me pareció más interesante: no importa cuánto ganas. No tiene que ser tu primera vivienda. No hay restricción de edad. Podís tener otras propiedades. De hecho, si tienes capacidad de pago, podís comprar más de una propiedad con este beneficio. Eso lo hace especialmente atractivo para inversionistas.
Camino 2: Los 6.000 cupos especiales MINVU
Estos son para familias de sectores medios y emergentes. Acá sí hay más requisitos:
- Tiene que ser tu primera vivienda
- El tope baja a 3.000 UF ($120 millones aprox)
- Tienes que cumplir requisitos del DS1 o DS19, o ya ser beneficiario de esos programas
El lado bueno de esta modalidad es que puedes combinar tu subsidio MINVU con este subsidio nuevo. O sea, doble beneficio. Si ya tienes un DS1 o DS19 aprobado, la ley te permite sumar ambos.
¿Cómo se postula?
El proceso es más simple de lo que uno pensaría. No hay sorteo, no hay puntaje, no hay comité que te evalúa. Es por orden de llegada.
Lo que tienes que hacer es juntar tu documentación (liquidaciones de sueldo de los últimos 12 meses, carpeta tributaria, cotizaciones AFP, cédula vigente), ir a cotizar a mínimo 3 bancos (porque las condiciones varían harto entre uno y otro), elegir la mejor oferta, y cerrar la operación. El subsidio se aplica automáticamente a tu crédito.
Los bancos ya están recibiendo postulaciones. El plazo va hasta mayo de 2027 o hasta que se agoten los 50.000 cupos, lo que pase primero.
Las preguntas que me han hecho más seguido
«¿Y si ya tengo una propiedad?» Sí puedes postular, pero solo a los 44.000 cupos generales. Los 6.000 especiales son únicamente para primera vivienda.
«¿Sirve para propiedades usadas?» No. Solo nuevas, primera venta. Esto es importante porque es una medida pensada para mover el stock de los proyectos inmobiliarios que están parados.
«¿Puedo refinanciar mi crédito actual con esto?» No. La ley excluye expresamente las novaciones.
«¿Es compatible con otros subsidios?» Sí. Puedes combinarlo con DS1, DS19 y otros beneficios habitacionales.
«¿Qué pasa si ya firmé promesa?» Si la firmaste antes del 31 de diciembre de 2024, lamentablemente no aplica para esa operación.
Mi opinión honesta
A ver, voy a ser directo como siempre: esto no es la solución al problema de vivienda en Chile. Y no lo digo con mala onda, lo digo porque los números son claros. Según la Cámara Chilena de la Construcción, hoy una familia necesita 11 años de ingresos completos para comprar una vivienda. En 2003 eran 3,5 años. El subsidio no cierra esa brecha.
Lo que sí hace (y esto es mi lectura personal) es bajar un poquito la barrera de entrada en un momento donde el mercado está totalmente frenado. Lo veo más como una medida para romper el ciclo de pesimismo que como algo estructural. Es como decirle al mercado «oye, muévete un poco». Y en ese sentido, creo que puede funcionar.
Ahora, el consejo que le daría a alguien que está pensando en comprar:
Muevete con cabeza, no con desesperación. Que los cupos sean limitados no significa que tengas que tirarte a la piscina sin mirar si tiene agua. Analiza si el precio de la propiedad nueva que estas mirando realmente te conviene en comparación con una usada que puede estar muuucho más barata (aunque no le aplique el subsidio).
Si tienes capacidad de pago y encuentras un proyecto nuevo bien ubicado, a buen precio, y le sumas el subsidio, puede ser una buena jugada. Pero haz las cuentas completas: el subsidio, el precio final, los gastos operacionales, el arriendo estimado si es inversión, todo.
Y lo más importante: cotiza en varios bancos. Que tengan la obligación legal de informarte del beneficio no significa que todos te van a dar las mismas condiciones. La diferencia entre un banco y otro puede ser más grande que el subsidio mismo.
¿En qué te puedo ayudar?
Si estas pensando en aprovechar esto, puedo orientarte en varias cosas: identificar qué proyectos nuevos realmente valen la pena en tu rango de precio, conectarte con ejecutivos bancarios que cachan el tema, y sobre todo hacer los números contigo para ver si la ecuación cierra o si te conviene más ir por el lado de las propiedades usadas con descuento.
Porque al final del día (y esto lo digo siempre) la tasa y el subsidio son factores, pero el precio de compra es el rey. Una propiedad barata con tasa alta le gana muchas veces a una propiedad cara con tasa subsidiada.
No sé cuánto duren los cupos. Lo que sí sé es que esta info hay que tenerla clara para tomar decisiones con datos, no con miedo ni con hype.
Si te sirvió esto, compártelo con alguien que ande buscando. Y si querís que le echemos una mirada a tu caso particular, escríbeme.
Gracias por leer.
—Alex
